Esta expresiva escultura de cerámica representa un par de tanuki (perros mapache), realizada con el distintivo encanto rústico de la cerámica Shigaraki-yaki (信楽焼), una de las tradiciones cerámicas más antiguas de Japón, originaria de la prefectura de Shiga.
Elaboradas con arcilla de textura rugosa y cocción con esmalte de ceniza, las figuras exhiben una paleta natural de tonos tierra marrones y crema, enriquecida por sutiles gradientes y efectos de horno únicos de la cerámica Shigaraki cocida con leña. Los tanuki están sentados muy juntos en una pose humorística y afectuosa, uno sosteniendo una petaca de sake y el otro un pequeño objeto, símbolos típicos de prosperidad, buena fortuna y un espíritu juguetón.
Las estatuas de tanuki de Shigaraki son iconos muy queridos de la creencia popular japonesa, donde los tanuki son vistos como criaturas traviesas pero benévolas capaces de atraer la suerte, el éxito en los negocios y la felicidad. A menudo se colocan fuera de tiendas y casas, y se caracterizan por sus vientres regordetes, rasgos exagerados y expresiones amistosas, todo ello humorísticamente exagerado en esta pieza.
Esta obra en particular captura tanto a tanukis masculinos como femeninos uno al lado del otro, lo que la convierte en una variación rara y encantadora que celebra la compañía, la abundancia y el corazón caprichoso de la cultura popular japonesa. Una adición encantadora y con carácter a cualquier colección de cerámicas tradicionales o figuras talismánicas.
