FT187 - Perro Hariko grande de Nagoya, artesanía popular 犬張子
FT187 - Perro Hariko grande de Nagoya, artesanía popular 犬張子
Esta es una GRAN artesanía popular de Inu Hariko (perro de papel maché) de Nagoya, prefectura de Aichi, que data de la década de 1980. Hecho a mano con colores vibrantes, presenta una expresión juguetona con grandes ojos redondos, una máscara negra sobre la cabeza, orejas de color rojo brillante y una nariz azul. El cuerpo está decorado con un babero floral rojo y una manta colorida tipo silla de montar adornada con flores parecidas a peonías.
El Inu Hariko, o perro de papel maché, es un símbolo querido de protección, buena fortuna y cuidado maternal en la tradición popular japonesa. Sus raíces se remontan al período Edo (1603-1868), cuando se elaboraba comúnmente como un talismán para proteger a los bebés y apoyar los partos seguros. El perro, o inu en japonés, era venerado por su lealtad y naturaleza gentil, pero, más significativamente, se le asociaba con la fertilidad y los partos fáciles debido a su capacidad para tener muchas crías con poca dificultad. Este simbolismo natural lo convirtió en un amuleto protector ideal para mujeres embarazadas y recién nacidos.
Hechas de hariko (papel maché) ligero, estas figuras a menudo se daban como regalos durante hitos especiales, como el hatsumiyamairi (primera visita al santuario) o el shichi-go-san (un festival que celebra el crecimiento saludable de los niños pequeños) de un bebé. Las familias colocaban el Inu Hariko cerca del lugar donde dormía un bebé, confiando en su presencia para ahuyentar enfermedades y espíritus malévolos. Con sus ojos grandes y redondos y su cuerpo pintado de colores brillantes, el Inu Hariko irradia una sensación de alerta alegre, siempre vigilante, siempre protector. Con el tiempo, varias regiones de Japón desarrollaron sus propias versiones del Inu Hariko, cada una con decoraciones, colores y expresiones distintivas. En lugares como Nagoya, las figuras a menudo presentan audaces motivos florales, gruesos contornos negros y detalles festivos como campanas o arneses. A pesar de las diferencias regionales, el simbolismo central sigue siendo consistente: el perro es un guardián, un compañero y un portador de buena fortuna.
Tamaño: 20 x 10 x 18 cm
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